Voy a salvar al mundo cualquier día 

Formar parte de una masa oscura,
uniforme,
producto de la insuficiencia moral de nuestros días

(como cuando coges el metro por las mañanas…)

y creerse la única luz,
el único ego útil,
la cúspide de la evolución,

(y sientes que eres el único que merece la vida de entre todas esas caras de infelicidad)

irónicamente, un poco más y más,
en cada paso que NO estás dando para salir del camino de la masa

(pero sigues cogiendo el subterráneo cada día sin cambiar ni un ápice la rutina que tanto detestas en el resto de seres humanos).

Fútbol

Soy un balón de fútbol
con bigote,
me patean dioses diferentes
de distintas religiones
en un partido
cuya prórroga no termina
porque no logran meter goles;
no elijo dónde voy,
no sé de verdad quién soy,
qué hago,
qué quiero y cuánto;

soy un balón de fútbol
y estoy en el juego
pero no estoy jugando.

¡Aesthetika!

La sonrisa sin dientes
o de dientes sucios/podridos
sigue siendo mejor
que la mueca de tristeza
de un Adonis con dentadura de perlas,
de aquellos tan televisivos;

la estética
se subordina al motivo,
es lo que siempre os digo.

Jueves

Entre el día y la noche,
entre el gozo y el miedo,
el blanco,
lo negro,
el quiero y el puedo,
la ambición,
el desatino;

entre medio de todo eso,
un servidor;

entre medio de sus cejas,
pelos,
entre los ojos un tabique,
entre pecho y espalda
lo que se pueda buenamente
y entre las orejas
aquello a lo que llama mente;

y líquidos que corren por su anatomía,
algunos para siempre,
otros para un rato
y otros para un buen rato
que ponen la sangre caliente;

y después de tantas veces
en medio de tantas cosas
uno se pregunta si es viable
lanzarse al vacío
escogiendo alguna variable
que le saque del hastío
de una vida sin sorpresas,
en medio de la rutina,
entre bambalinas
y entre el atreverse
y el acobardarse.